Resumen

Este artículo se plantea como una mirada retrospectiva a las memorias escritas del magisterio peruano. El análisis, centrado en el período 1964-1972, contextualiza el impacto del clasismo en el imaginario y la práctica organizada del magisterio. Desde la revisión específica de las historiografías gremial partidarias sobre este período y a partir de referencias sobre el accionar colectivo de sus dirigencias sutepistas más representativas, sugiero que el proceso organizacional abierto con la fundación del Sutep1 en 1972 sentó las bases para su configuración como burocracia estatal paralela, con trayectorias divergentes (entre la lucha armada y la lucha electoral), fronteras ideológicas porosas (entre clasismo y nacionalismo) e identidades relativamente fijas (con el docente como trabajador en la educación y apóstol de la nación). Sostengo en perspectiva que la incursión estratégica del grupo maoísta Bandera Roja en el proceso de unificación gremial magisterial determinó las trayectorias de sus bifurcaciones Patria Roja y Sendero Luminoso, cuyos líderes definieron desde entonces sus líneas de masas y su relación con el Estado, con estrategias discursivamente equivalentes para tomar el poder, fundadas en un horizonte común que mitificó la violencia y un simbolismo populista radical que glorificó al magisterio.