Resumen

El presente estudio de investigación tiene como objetivo medir el impacto de un mayor nivel educativo alcanzado en el índice de calidad de empleo teniendo en cuenta las brechas de género, área y categoría ocupacional. El estudio es de tipo cuantitativo con datos de corte transversal obtenidos de la Encuesta Nacio-nal de Hogares elaborada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). La metodología empleada consiste en un modelo probit, ordenado para cuatro categorías del índice de empleo. Entre los principales resultados, se en-contró que en el Perú la categoría con mayor probabilidad (42%) correspondió a mala calidad de empleo y que un mayor nivel educativo alcanzado redujo en 1,9% la probabilidad de pertenecer a dicha categoría. También, se identicó que los trabajadores con educación básica tienen mayores probabilidades de tener un empleo de mala y muy mala calidad. En comparación con un trabajador con educación superior no universitaria, tienen aproximadamente tres veces menos probabilidad de pertenecer a un empleo de muy buena calidad. Otro resultado importante es que mayores niveles educativos no presentaron menores brechas en género y categoría ocupacional. Si bien la probabilidad de tener buena calidad de empleo de hombres y mujeres aumentó en cada nivel educativo, del mismo modo, incrementó la diferencia entre probabilidades. Lo mismo ocurrió entre asalariados e independientes, marco en el que los asalariados tuvieron mayor benecio al cualicarse en comparación con los independientes.