Resumen

Este artículo tiene como objetivo contrastar los resultados de dos estudios realizados con jóvenes peruanos que se encuentran en la etapa transicional de la educación secundaria a la superior. El primero se enfoca en jóvenes que residen en un distrito rural del departamento de Ayacucho; y el segundo, en jóvenes urbanos de hogares de la clase alta limeña y que estudian en algunos de los colegios más caros del país. El artículo busca fundamentar que las diferencias en los entornos familiares, las características de las instituciones educativas y los soportes con los que cuentan los jóvenes en la etapa transicional constituyen marcadores de desigualdad que los acompañarán a lo largo de su trayectoria. Si bien ambas investigaciones responden a contextos diametralmente distintos, el artículo da cuenta de la fragmentación del sistema educativo peruano y las formas de desigualdad que se vienen reproduciendo a través de este.